Desde el Servei Catalá de Trànsit, se ha elaborado un Plan de Seguridad Vial 2011 – 2013, en el que de los cuatro grandes ámbitos de actuación, uno se dedica en exclusiva para los motoristas, con el fin de conseguir una tendencia a la baja en número de muertos y heridos graves definitiva y similar a la alcanzada entre los usuarios de coche. Según el Director del Servei Catalá del Transit, de los accidentes de moto producidos, en un 60% intervenía otro vehículo y en el 40% la moto se accidentaba sin implicación de otros usuarios. El perfil del motorista accidentado es el de un hombre de entre 35 y 45 años que conduce una moto de más de 500 cc. Los accidentes se producen fundamentalmente en fin de semana y la mayoría en diez carreteras concretas, la C-17, C-31, N-II, C-58, C-55, N-260, D-63, C-65, N340 y N-420.
Entre las medidas que se adoptarán por la Administración está la de una mayor presencia policial, -hasta 379 agentes de policía con apoyo de helicópteros- que se centrarán en las maniobras y actitudes de riesgo de todos los usuarios, y muy especialmente de los automovilistas el 66 % de los accidentes es provocado por el otro vehículo, siendo el motorista inocente además de perjudicado.
Los responsables de Trànsit, a petición de los usuarios, informaron del compromiso de la Generalitat en mantener la inversión de 1 millón de euros anual para la instalación de sistemas para protección de motoristas (SPM) en los guardarraíles, y ello a pesar de los recortes presupuestarios derivados de la crisis económica que nos afecta. Las diferentes asociaciones de usuarios elaboraran un decálogo de consejos de seguridad, tanto para motoristas como para automovilistas, que se difundirá en la campaña informativa y de concienciación que Trànsit emitirá por radio, internet y paneles informativos de las carreteras más peligrosas con carácter inmediato.
Entre los consejos a emitir se hará especial hincapié en la importancia de los motoristas de ver y ser vistos, mensaje que se remarcará especialmente a los automovilistas y demás usuarios no vulnerables para que se conciencien de la necesidad de mirar las veces que sea necesario antes de hacer una maniobra que pueda ponernos en peligro.
